Con estos resultados, es imposible que se quiera imponer en Venezuela el etnónimo de Afro descendiente


“NO PUEDES SER LIBRRE NI REVOLUCIONARIA, MIENTRAS EL IMPERIO APLASTA TU CEREBRO CON LA BOTA DELCOLONIAJE RELIGIOSO, INVENTADO PARA EL ENGAÑO Y LA DOMINACIÓN DE LOS PUEBLOS Y EJERCER EL COLONIAJE”

HÉCTOR F. AGUILAR

Desde hace mucho tiempo, se vienen haciendo una serie de debates, en el que se ha buscado promover todas nuestra manifestaciones autóctonas, y la diversidad de las poblaciones que fueron incluidos en el Censo 2011, con el firme propósito de fortalecer la importancia que tuvo la participación de nuestros pueblos en la construcción de un pensamiento originario, en el que se viene haciendo aportes  importante por descolonizar la memoria y en el que se ha execrados a los estratos venezolanos que poseen una piel negra y morena y donde se ha podido notar su no presencia en diferentes eventos que se han realizado en el país.

Desde la Prensa Alternativa y Comunitaria el Negrero, nos hemos caracterizados por defender el gentilicio y nuestra identidad venezolana (la cual no obviamos y ponemos en cada debate por delante de cualquier epíteto racial) en el que se ha querido de manera solapada imponer un sola postura, en vista que pareciera, quererse obviar y no aceptar, que en la construcción de la República de Venezuela (a partir de 1811), solamente contó con la presencia nuestros epónimos libertarios negros/negras, morenos/morenas indígenas, mantuanos/mantuanas y criollos, los cuales  jugaron un papel importante en la conformación de la venezolanidad e inspiraron, respeto por su bravura, destreza en el manejo de la armas, gran inteligencia en la planificación y organización militar, puesto que eran los únicos que tenían motivos para llevar a cabo su independencia, así como la eliminación de la esclavitud y la igualdad de las clases sociales.

 

“La verdad es que me he interesado siempre por este tema y creo que en la mayoría de los casos, quienes hoy discuten si son afrodescendientes o no, miran su piel con ahínco y han caido en la trampa de quienes buscan separar a los venezolanos. Desde la independencia se buscó la unidad de los venezolanos, por encima del color de piel; elemento  que siempre han querido utilizar los enemigos de la Patria para separar; sobretodo, quienes ostentan el poder gracias a su segregación de clase, más por separar y ahondar en las diferencias, que por buscar lo humano, lo esencial de nuestra nacionalidad…¡mosca con la trampa!… Al mismo Bolívar le costó aceptar la liberación de los esclavos (que yacía en el subconsciente de los oligarcas y blancos peninsulares)…La realidad histórica en Venezuela enterró al fascismo y quienes hoy buscan separar, se las ingenian con sus tesis de afro descendientes (la raíz es real) al igual que a los indígenas o mejor originarios, como dicen muchos por ahí; pero el odio y la esclavitud también se visten de modernidad…¡Mosca!; ahí está el peligro y los yanquis saben mucho de eso; porque es lo que hicieron a los negros del Sur , al dejarles el trabajo del desprecio y la esclavitud, aún en nuestro tiempo, disfrazada de mano de obra barata”

                                                                      Marco Tulio Arellano Labrador (25/06/2014).

 En este sentido, se debe enarbolar la transparencia en el debate, en el que se debe  buscar visibilizar los diferentes momentos históricos que hicieron parte de ese proceso histórico, pero creemos que este tipo de eventos, siguen adoleciendo de la presencia de los venezolanos que poseen una piel negra y morena, en el que pareciera que se no se quisiera visibilizarlos, olvidándose que la interculturalidad debe entenderse como un paradigma que obedecen a diferentes configuraciones culturales e interculturales, que no se puede desprender del contexto social e ideológico que rodea a cada uno de las instancias de representación social (los gobiernos, organizaciones, movimientos sociales y culturas), en el que tal proceso exige buscar orientaciones que tengan que ver con la transformación de la conciencia en sí mismo, con el objetivo de lograr la interconexión de las culturas y sociedades para alcanzar la comunicación y diálogo intercultural simétrico y equitativo.

Pero hemos notado, que en los referidos eventos que tienen que ver con el auto reconocimiento se ha asumido conducta racista, discriminatorias y xenofóbica en contra de quienes se auto reconocen y hemos visto que no se ha asumido una postura gregaria, transparente, honesta e incluyente a favor de estos estratos que vinieron a conformar  la venezolanidad y que sentimos que quienes se encargaron de su organización, han impuesto una postura que demuestra lo lejos que estamos de alcanzar la unidad entre los venezolanos que se caracterizan por poseer una carga histórica de más de cuatrocientos años, mientras el ventajismo y el oportunismo sean la premisas que se impongan, si no entendemos la necesidad de ser álgidos en el debate y unidos en la acción  (cuestión que en todo acto, siempre nuestro Presidente Chávez remachaba), en el que nos  estamos olvidando que se hace necesario  llegar a consenso, en vista que no se puede obviar que esta es la patria de Bolívar, lo que representa en la revolución bolivariana, nuestra historia política, geográfica y socio étnica, para darle vida a unos imaginarios que consideramos que no tienen ninguna presencia en esta tierra de libertadores, porque nacieron en el 2001, con la Conferencia Contra el Racismo que se dio en Sudáfrica.

Lo que representa que en esa Conferencia, no se fue a buscar el consenso entre los seres humanos que fueron desarraigados e intercambiado por los africanos a los barcos negreros europeos por cualquier producto suntuario, para después ser llevado a tierras extrañas, vendidos y someterlos a un proceso de esclavización, cuando más bien se debió crear una resolución que avergonzara a los africano por tal actitud inhumana e impía y que elevara la presencia de los negros y los morenos por haberse convertido en sujetos creadores de cultura. Esto quiere decir, que en Durban (2001) fueron a limpiarles la cara a los africanos por tales hechos que marcaron un paragón en la historia de la humanidad, puesto que se dieron el lujo de intercambiara a su propia gente, sin importarles que eran humanos

 Pero lo más delicado de todo esta realidad, es que en Venezuela existen un grupo muy minoritario que se han convertidos en fanáticos de la africanidad y que se han encargado de imponer el termino por encima del rechazo  que le dio el pueblo venezolano en  el Censo de Habita y Vivienda en el 2011, lo cual nos lleva a fortalecer la premisa…, que con esos resultados, es imposible que se quiera imponer en Venezuela el etnónimo de Afrodescendiente, pues, si la población total venezolana es de 28.946.101 aproximadamente (Según Censo de Vivienda y Habita 2.011), solamente se reconocieron como afrodescendiente 181.157 (es decir 0.7 por ciento), presentes mayormente en los estados Miranda (42.264 de una población de 2.675165), Carabobo (21.281 de una población 2.245.744) y Aragua (19.874 de una población 1,630.306). Más de 15 mil en el estado Zulia de una población de 3.704.404, 18.675 se encuentran en el Distrito Capital de una población de 1.943.901, 3.369, en el estado Monagas 6.364 de una población de 905.443, en Vargas  (6.070 de una población de 352.920,) en Falcón (5.600 de una población de 9028479), en Bolívar (población 1.410.964 y 5.334 en Anzoátegui (de poblaciòn1.469.747), 5.287 se ubicaron en el estado Yaracuy, 4.286 en Sucre de una población de 896.291., 2.716 en Mérida, 2.287 en Nueva Esparta, 2.256 en Guárico, 2.122 en Portuguesa, 2082 en Táchira, 1.790 en Barinas, 1.383 en Cojedes, 1.206 en Trujillo, 956 en Delta Amacuro, 875 en Apure, 529 en Amazonas y 16 en Dependencias Federales (Ver Cuadro de la  Población Censada 2011 por entidad Federal y su Tasa de Crecimiento. Fuente INE).

Esto quiere decir que estas cifras son irrisorias y que no es posible que en nuestro país, no se quiera reconocer la presencia de los estratos negros y morenos, para darle reconocimiento al neologismo de “Afro descendiente” que nos presenta como anticonstitucional, antehistórico y rechazado por la población venezolana rechazó de manera notaria y transparente en el Censo de Habita y Vivienda del 2011 llevado a cabo por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Lo cual nos llevó a enarbolar la necesidad de empezar a desmontar nuestra propias concepciones, como las teorías que  incentivaron la colonización de la memorias de los países que ellos llamaron provincia, periferia y que hoy los EE:UU, nos llama su patio trasero y por ello no vimos con buenos ojos que no se haya incluido en el debate tales posturas (las culturas negras y la morenas), porque se está minimizando y se estaban olvidando que somos venezolanos, estamos en la patria de Bolívar y que estos estratos representan la población mayoritaria en Venezuela ( según los resultados del Censo de Habita y Vivienda 2011.), los cuales no se puede echar a un lado, para darle auge a un estrato social que solamente logró el 0.7 de la población, que representa que solamente se reconocieron en Venezuela, como afro descendientes 181.157 ), a pesar de que no se han dado cuenta que la diversidad cultural es una condición de convivencia y es por ello que la lucha por la autonomía admite la conciencia de la existencia de otras culturas, así como la conciencia de que el procesos mismo de experimentar la discriminación o de luchar contra ello, le suma algo a la cultura propia, en el que se debe ver las condiciones actuales en las cuales se producen la pérdida de tradiciones, costumbres, adaptaciones o asimilaciones a otras culturas en condiciones de inequidad, avasallamiento y cosificación cultural.

Por ello, es cierto que no estamos viviendo un “encuentro cultural” sino más bien un proceso de constante usurpación, ocasionado por desigualdades y asimetrías por las potencialidades de las culturas hegemónicas  por imponerse y determinar las condiciones de este encuentro hacia modelos civilizatorios totalitarios y hegemónicos.

Sin embargo, dichas asimetrías y desigualdades, deben llevarse a la arena de la multiculturalidad  y el diálogo intercultural, e incluso, a un cuestionamiento de la cultura del otro, para no caer en hegemonismos.

Por tal razón, tal desafío implica un proceso de reivindicación, reconstrucción, re identificación,  no tanto en base a la historia de haber vivido, como comunidad, pueblo o nacionalidad, discriminada en una sociedad mestiza, sino de luchar contra la discriminación concreta, contra la naturalización de las asimetrías sociales cotidianas, contra prejuicios y exclusiones, contra una sola concepción de lo que es desarrollo, progreso e institucionalidad modernizada colonial.

Es por ello que en las posturas que se han ventilado en Venezuela, no se ha buscado  la inclusión de todos los que nos encontramos en los predios de esta gran patria, lo cual  llama a la reflexión, puesto que no se puede hablar de diversidad, cuando no se quiere llegar a consenso y lo que se ha hecho, es asumir una actitud de ponerse a la saga contra cualquiera postura que forme parte del gentilicio de la identidad venezolanas para echar la racionalidad de los hechos histórico (en que se fundamentó la colonización de la memoria) a un lado, sin internalizar que tales estratos que se caracterizan por poseer una piel oscura, contaron con el desprecio de sus originarios (Los africanos que se dedicaban a cazarlos e intercambiarlos a los barcos negreros europeos.., para que después fueran trasladados a tiene ajenas y vendidos, para después de ser adquiridos, ser esclavizados por sus propietarios), los cuales despreciaron su propia idiosincrasia, aceptaron la del colonizador y cuando fueron a reflexionar, eran demasiado tarde, porque ya estaban colonizados, conquistados y sometidos a las implicaciones del poder imperial que para la época se hacían trasparente a través de la imposición del etnocentrismo de su cultura.

Es por ello creemos que la poca comprensión de los hechos históricos, se convirtió, en una trabas que impiden el acceso concreto a la verdad, por ser demasiadas cerrada y excluyente, las cuales sigue impidiendo el buen discernimiento, en el cual sentimos que sin la presencia de la culturas negras y morenas no se puede llegar a posiciones mucho más abiertas que permitan superar la camisa de fuerza de las ideologías colonizadoras…, en donde se hace necesario asumir posición y establecer el diálogo en fortalecer la etnicidad venezolana y fundamentalmente la unidad de todos los venezolanos.

Ello nos lleva hacer una reflexión profunda acerca de desmontar, revisar nuestra propias posturas y echar a un lado, aquellas que no ayudan a fortalecer todo aquello que nos enriquece como pueblos que tenemos orígenes distintos, con historias diferentes y costumbres diferentes  para poder entender que hay que hacer todo lo posible por buscar esa “unidad en la acción”, a la cual nuestro Presidente Hugo Rafael Chávez Fría siempre hacía mención y que enarboló en cada discurso que pronunció, ante de su muerte,  porque hay que ver con mucha sutileza que se hace necesario buscar conceso, en un país que se considera multiétnico, pluricultural, pero que además reconoce “…el ejemplo histórico de nuestro libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana…”(Preámbulo de la CBRV), en el que los estereotipados como negros fuimos reconocidos después de doscientos años de vida republicana, como “forjadores”, lo cual quiere decir que eran tan inteligentes estos humanos gregarios (a pesar de tener tal carga histórica negativa que le atribuyó las culturas europeas) que tuvieron la capacidad de reconocer que se encontraban en espacios geográficos distintos, aprender sus diferentes idiomas, crear una toponimia distinta a la original diferente a la de los africanos, europeos e indígenas, y simplificar todo lo que estaba a su alrededor, para poder comprender las posturas del colonizador, como sus influencias diversas y complejas, y como se habían convertido en la clave del empobrecimiento colonial del que hemos sido víctimas, producto de la imposición de la dominación occidental.

Por ello sostenemos que no reconocemos como venezolanos de piel negra y no aceptamos que nos pongan ningún epíteto ante del venezolanos, originarios de la república y de esta gran nación que se llama Venezuela y lo planteamos con gran integridad y sin discusión, puesto que nacismos en la tierra de Bolívar y eso nadie nos lo va a quitar, porque reconocemos que llevamos la sangre de un Imaginario libertario que independizo cinco naciones, en el que se puede notar que quienes asumieron su bandera, tuvieron la capacidad de echar a un lado su linaje, estatus social, propiedades para ir a hablar con los libertarios Haitianos y pedir ayuda en pro de la independencia venezolana y no se convirtieron en parcelas, porque sabían  que era necesario la “unidad de la acción”, en el que se comprendió que esos negros, morenos, pardos o mulatos, se había convertidos en el alma y espíritu  de la gesta libertaria, en sujeto crítico, solidario, cooperativo, autogestionario, bolivariano y no entendemos que se utilice este momento histórico para imponer postura que no encajan dentro de la realidad venezolana, en el que se hace necesario con mucha urgencia,  fortalecer nuestro autoestima para poder combatir los argumentos que impusieron tal  condición inhumana que permitió convertir a seres humanos racionales en sub humanos, depositarlo en asientos y después venderlos como subhumanos o animales y en el que se debe entender que se hace necesario predicar la participación organizada sobre la base de la nueva materialidad dentro de la República que se está formando hoy en Venezuela, encauzada dentro de los parámetros del socialismo, humanitario y comunitario, porque algo que no podemos olvidar, es que este proceso bolivariano no sólo produjo un nuevo individuo, ideológicamente, políticamente, socialmente, culturalmente, biológicamente y genéticamente, sino que además, la variedad de experiencias sociales y culturales permitieron reinterpretar nuestras experiencia y procesos históricos, según nuestras necesidades y consecuencias, en el que unos venezolanos de color negro y moreno crearon una existencialidad que los llevó a convertirse en sujetos creadores de cultura, puesto que el aporte que hicieron, marcó un hito de gran trascendencia en la humanidad y es la única herramienta con que contamos para elevar nuestro estima y eliminar los vestigios que quedan de la irracionalidad cometida por quienes se dieron el lujo de alimentar el oficio impío de cazar  a seres racionales y  depositaron en asientos para luego venderlos a los barcos europeos.

 Prensa Alternativa  y Comunitaria el Negrero de San Agustín del Sur

Acerca de Ambienteubv's blog

Sistematización de la opinión y actividades de los estudiantes y docentes del Programa de Formación de Grado de Gestión Ambiental de la Universidad Bolivariana de Venezuela sede Bolívar.
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